“El problema principal de la democracia son los medios” sostiene Rafael Roncagliolo
Las democracias andinas están en el centro de la mira. ¿Por qué? Puede parecer un detalle, pero es muy simbólico que la tercera oleada democrática, la “mas extensa y duradera”, se inicio en 1978 con la elección de Jaime Roldós. A partir de ese año se fueron derrumbando los regímenes militares que gobernaban en casi toda la región.
Rafael Roncagliolo es un reconocido periodista y sociólogo peruano que ha trabajado desde hace muchos años en organismos internacionales, ONGS y asociaciones de prensa internacional. Actualmente se desempeña como Director del Programa International IDEA (Institute for Democracy and Electoral Assistance) y como tal estuvo en Quito para la presentación de dos libros indispensables, “La política por dentro” y “La política y la pobreza en los países andinos”.
Usted afirma en “La política por dentro” que el papel de los medios constituye el problema principal de la democracia, ¿Por qué?
Si retrocedemos a principios del siglo XX, el principal escenario de la política era la plaza pública. Actualmente, la plaza pública es la televisión y ahí se escenifica el debate político. Si bien, eso ha traído más transparencia, ha significado la transformación del ciudadano en consumidor y al ciudadano hay que convencer, al consumidor seducir. Con ello la política ha cambiado porque las relaciones eran cara a cara, hoy son mediáticas. Antes se hacían propuestas, hoy spots publicitarios.
¿Hay una relación perversa entre políticos que piensan que la forma de hacer política es llamar la atención de las cámaras de TV, mientras la TV resalta lo escandaloso de lo político porque es un espectáculo que ofrece rating?
Correcto. La agenda de la política hoy día la imponen los medios y es una agenda que privilegia el escándalo parlamentario o el hecho de corrupción, al punto que ser político es ser casi un delincuente. Pero, además, la mayor parte de políticos al actuar con una lógica mediática dejan a un lado la discusión de los temas importantes para concentrarse en los temas que les ofrece mayor atención de los micrófonos y cámaras.
La agenda la imponen los medios, ¿no es exagerado decir que es el principal problema de las democracias?
El periodista y politólogo mexicano Héctor Aguilar Camín suele decir que “la tarea de los políticos consiste en resolver los problemas de la gente, no en crearle problemas a la gente”. No se trata de descalificar al periodismo ni a los medios, porque hay quienes hacen o tratan de hacer aquí en el Ecuador y en el resto de la Región las cosas muy bien. Sin embargo, el deterioro de lo político afecta sobretodo a los pobres. Los ricos no necesitan la política, ya tienen el poder económico. En cambio, los pobres necesitan lo político justamente para que se establezcan políticas públicas que equilibren la balanza.
¿Fortalecer los partidos políticos o construirlos?
No se puede generalizar. Que una formación política sea nueva no significa que sea buena. Por lo contrario, que un partido tenga una trayectoria no lo convierte en malo.
Pero con lo volátil de los partidos nuevos y la casi desaparición de los partidos tradicionales, ¿hay oportunidad para fortalecer a los partidos?
Lo de volátiles es cierto: En el Perú, partidos nuevos que en una elección sacan el 20% y arrasan en las siguientes elecciones apenas llegan al 2% y desaparecen. En todo caso, veo en muchas organizaciones políticas intentos por reflexionar y emprender en reformas internas que les permitan fortalecerse.
¿Cómo ve el caso ecuatoriano. ¿El Gobierno de Correa está demoliendo las instituciones democráticas o está volviéndolas construir?
Sería un audaz si opinara sobre el Ecuador. Lo cierto es que en toda la Región no solo hay una época de cambios sino un verdadero cambio de época. El sentido de las transformaciones depende de lo que ustedes mismos hagan.
Existen dos factores para que una democracia funcione: la cultura democrática de una sociedad y el acompañamiento externo. ¿La comunidad internacional ha dado el suficiente apoyo a nuestras democracias?
En 1975 había solo unos 25 países que tenían elecciones en todo el mundo. Hoy son más de 150 países y eso es una buena noticia. Creo que muchos sistemas de integración internacional hacen que hoy sea mucho más difícil el aparecimiento de regímenes totalitarios. Debemos recordar que la democracia y los derechos humanos son los pilares de la globalización.
¿Hay peligros reales para la democracia en la Región Andina?
Por supuesto. La amenaza de golpes militares es una constante. Aunque el principal peligro es que el deterioro de la democracia sea tan profundo que solo quede un cascarón.
